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Solemos creer que somos libres cada vez que podemos elegir entre opciones. Pero, en realidad, si  tenemos la sensación de elegir es porque estamos divididos, muy lejos de nuestro verdadero ser. Cuando este se hace presente no hay alternativas para nosotros, no se genera la sensación interna de tener que elegir: el camino es evidente y sin encrucijadas. Eugenio Carutti.

Emilio: Historia de una re-evolución


En enero de 2011, cuando quede embarazada, era otra persona, terminaba mis estudios profesionales en Derecho y llevaba cuatro años trabajando en una ONG, litigando en casos de Derechos Humanos ante Cortes Internacionales. Desde el derecho pude acercarme a realidades humanas desgarradoras, al sufrimiento de todas la

s personas, que sin importar el bando, son tocadas por la violencia individual o colectiva; Tuve acceso a historias, imagenes, testimonios, realidades y personas que transformaron por completo la forma en la que miro al mundo y a las personas; que ampliaron el zoom de mi mirada personal y espiritual. En medio de la voragine de mi trabajo con víctimas en Colombia, llego Emilio a revolucionar mi vida y mi consciencia.

Los meses del embarazo fueron confusos. No me sentía lista para ser mamá, nunca había pensado que tendría hijxs, me sentía poco apta para AMAR; soñaba con mi libertad, con viajes y travesias por el mundo, era militante del feminismo, muy desconectada de mi lado sensible y blando, tan necesario para darse a un recien nacido; no comprendía como ser libre y ser madre, por eso, me resultaba irreconciliable la maternidad con lo que soñaba hacer, sin embargo, emilio crecía dentro de mí y con él todas mis dudas, mis miedos y mi propia historia/sombra.

El puerperio fue un tiempo de crisis pura, estaba muy sola, mis acuerdos de pareja o de crianza se iban al caracú, sentía que mi cuerpo no me pertenecía y no tenía idea de como ser mamá, anhelaba muchas cosas, quería lactancia permanente, apego, colecho, porteo, amorosidad; pero no sabía como hacerlo, lo intentaba y era un desastre real o imaginario, pero desastre al fin. Así incursione en la información/desinformación sobre crianza, quería encontrar tips y sugerencias sobre lo que "debía ser/hacer", realice muchas formaciones (masaje infantil, lactancia, porteo) pero mes a mes Emilio me enfrentaba a cosas nuevas, para las que no estaba ni medianamente lista (por más que lo intentara), él se convirtió en mi reflejo, en su llanto sentía todas mis imposibilidades, cuando creía estar "perfecta", surgía algo nuevo que me ponía al límite una vez más. Emilio día a día era un espejo cuyo reflejo me mostraba claramente aspectos de mí misma que no recordaba o que siempre había querido esconder.

De esa manera enfrente el hecho de que saber y entender conceptualmente lo que "debía hacer" no era suficiente; aunque quisiera y supiera, habían muchas cosas que no podía, al final, después de haber agotado cuanto conocimiento tuve a la mano o al ojo, y con un pequeño maestro que no daba tregua, tuve que encararme a mí misma, solo entonces asumí que necesitaba entender lo que me pasaba, que necesitaba entender de donde provenían todas esas cosas que estaba sintiendo.

Entonces sí inició mi revolución, personal y vocacional. En los libros de Laura Gutman encontre palabras que nombraron muchas de las sensaciones que ya había tenido en mi puerperio, muchas que apenas empezaban a nacer en mi interior y sigue poniendo muchas palabras a mi cotidianidad. Inicie la formación en construcción de la Biografía Humana en su escuela al tiempo que hacía la reconstrucción de mi propia Biografía Humana acompañada de una beacheadora de su equipo. Con la biografía recorro con ojos cada vez más conscientes y atentos lo que ha sucedido en mi historia, una y otra vez en una constante espiral voy y vuelvo por etapas de mi vida entendiendo cada vez más a profundidad todo aquello que me aconteció cuando era niña y que sigue determinando mi presente a través de lo que me impide y de lo que me impone.

Así incursione en el universo de todo eso que subyace a nuestros "quisiera", a la sombra y la consciencia, y me sambuyi sin pensar en la realidad de lo que soy, de mi totalidad, de mis posibilidades e imposibilidades, de mis talentos y mis defectos; empece a andar y desandar mi propio camino de indagación personal en una constante espiral que contruye y deconstruye constantemente mi identidad, Proceso que acabara cuando deje de existir.

¿Ha sido la revolución de mi consciencia una formula mágica para la felicidad? No, en lo absoluto; la revolución en mi vida ha sido poderme ver con claridad y empezar a aceptarme tal cual soy, en la medida en que me voy descubriendo; dejar de pretender ser un montón de cosas que me dijeron que debía ser y sencillamente ser lo que me nace, en el instante mismo en el que estoy; ha sido reconocerme en lo más maravilloso de mí misma pero sobretodo, reconocerme en cada aspecto que siempre quise esconder del mundo; la revolución en mí consciencia ha sido sobre todo, descubrir en los que creía mis más grandes defectos, mis más grandes dones y virtudes ( Y VICEVERSA).

Quiero acompañar la revolución de tantas personas como me sea posible, en esto, encontre un lugar en el que me siento vital, una vocación/labor/profesión que vibra en mi interior y que ahora estoy lista/segura de poner al servicio de otras personas. Antes de emilio y de mi nacimiento espiritual, le aposte a las revoluciones colectivas, ahora le apuesto a la revolución individual, a la revolución de/en la consciencia de una persona, que revolucionandose a sí misma puede transformar todo cuanto le rodea. Desde entonces me formo en todos los aspectos que puedan darme herramientas para acompañar respetuosa y conscientemente a otrxs seres que como yo esten deseosos de comprender que les sucede, a otrxs padres y madres -no solo de vidas humanas sino de seres (animales y plantas), proyectos, emprendimientos o ideas - que a través de sus hijxs o creaciones se encuentran con partes de sí mismos que no comprenden o quisieran comprender mejor.

Emilio me reencontro conmigo misma, permitió que mi ser renaciera, que redescubriera eso que vine a dejarle al mundo así que este es un camino que recorro a su lado, él es mi compañero, es mi maestro y mi guía espiritual y yo una aprendiz que protege y sostiene su ser y le hace de interprete del universo, mientras llega el tiempo en el que él deba/quiera descubrir lo que ha venido a entregar al mundo. Estoy acá, gestando este proyecto con la finalidad de compartir algo de lo que emilio y la consciencia me han dado. Bienvenidxs.

#Maternidad #consciencia #maternidadconsciente

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​© 2016 por Lola Rodriguez

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